No compres sufrimiento a prepago, y no olvides nunca que la salud no es un objetivo en sí, sino el medio para vivir una vida creativa.
Daniel.
lunes, 21 de abril de 2008
lunes, 14 de abril de 2008
Ray Barretto. "El Manos Duras"
En el año 2005, unos amigos y yo, entusiastas y apasionados de la salsa, nos dimos a la tarea de traer a Venezuela el "1er. Festival Internacional de Música Latina" a realizarse entre los días 28 y 29 de Octubre de ese mismo año. El cartel de artistas invitados era el siguiente: Jhony Pacheco, Ray Barreto, Cheo Feliciano, Los Van Van de Cuba, Estrellas del grupo Niche, José Alberto “El Canario”, Albondiga y su Pandilla y los tambores de El Sabor de la Melaza. Y como Invitados especiales, Adalberto Santiago, Héctor Casanova y Tito Gómez.
El concierto fue inolvidable, pero nadie se imaginaba que para uno de ellos iba a ser el último. El 17 de Febrero de 2006, en Nueva Jersey, muere Ray Barretto, “El Manos Duras”, como lo apodaban. Tuve el honor de conocerlo en aquel evento, y puedo decir que su inmensa maestría musical, sólo es superada por su humildad y sencillez. En aquel entonces le pregunté: “Maestro, ¿Cómo se siente para hoy? ¿Cómo están esas manos?” Bebió un trago, sonrió con sencillez y me respondió, “están viejas, pero todavía tocan”. Aquella noche no tuvo comparación.
Por eso, y en homenaje a él, hoy les coloco unos breves extractos de aquel concierto, su último concierto en vida.
El concierto fue inolvidable, pero nadie se imaginaba que para uno de ellos iba a ser el último. El 17 de Febrero de 2006, en Nueva Jersey, muere Ray Barretto, “El Manos Duras”, como lo apodaban. Tuve el honor de conocerlo en aquel evento, y puedo decir que su inmensa maestría musical, sólo es superada por su humildad y sencillez. En aquel entonces le pregunté: “Maestro, ¿Cómo se siente para hoy? ¿Cómo están esas manos?” Bebió un trago, sonrió con sencillez y me respondió, “están viejas, pero todavía tocan”. Aquella noche no tuvo comparación.
Por eso, y en homenaje a él, hoy les coloco unos breves extractos de aquel concierto, su último concierto en vida.
viernes, 11 de abril de 2008
El actor no es el fin, es un medio... Y aun no lo sabe.
Como creador de este grupo, que espero se convierta en tribuna y pasatiempo para todos nosotros, me siento en la obligación de comenzar el foro de discusión, así que arranco en fa del siguiente modo.
He podido comprobar con el pasar del tiempo, que el actor cree fehacientemente, y con la convicción de un niño de diez años, que él es un fin. Que desde que el escritor pare la idea original de la novela, está destinada y preconcebida para él, como esa niña que nos gustaba en el colegio y uno decía “ella es novia mía, lo que pasa es que todavía no lo sabe”, así mismo piensa el actor, lo que pasa es que los escritores aun no lo sabemos.
En mi humilde opinión, pienso que el actor no es un fin, es sólo un medio. El verdadero fin, es el público, y qué lindo sería que el actor entendiera a plenitud eso, ¿o será un pensamiento muy utópico?
Desde mi silla, las cosas se ven distintas. Para mí, esta profesión es terapéutica, curativa. El escritor tiene la fantástica oportunidad de la catarsis, de poder vaciar, literalmente, sus penas y desengaños en personajes, que por ficticios, son esclavos de nuestros deseos. ¿Quién más, día a día, tiene la oportunidad de desahogarse de ese modo, sin hipotecar la casa en psiquiatras o amargarle la vida a su pareja?... Una vez más, ¿por qué el actor no puede hacer lo mismo? Vestirse con el personaje, usarlo con respeto y luego dejarlo para que otro, al igual que él, se sirva de sus propiedades terapéuticas. Sí, ya sé, estoy siendo utópico.
Esta es una profesión VIP, (Very Important Profession) porque el simple hecho de ver nuestros sueños convertidos realidad, a través de esos personajes, ya es ganancia. A través de ellos podemos corregir nuestros errores, decir lo que nuestra boca no pronuncia, reírnos de lo que avergüenza al tipo del espejo, llorar sin que nos juzguen o critiquen, vestirnos siempre bien, levantarnos peinados y maquillados, tener el don de la ubicuidad, ser extremadamente pobres y felices, o extremadamente ricos y amargados, sobrevivir a la muerte, curarnos de enfermedades incurables… ¡Podemos hacer lo que nos de la gana!, porque el papel lo aguanta todo, y desde que inventaron el editor de Microsoft Word, ese poder es más arrecho que la varita de Harry Potter. Y si a todo eso, le sumamos el detalle de que estamos entreteniendo y al público, qué digo ganancia, estamos obligados a seguir haciéndolo para agradecerles la venia que han tenido con nosotros al permitirnos entrar en sus hogares. ¿Por qué los actores no pueden pensar lo mismo?, ¿Por qué no pueden deberse a su público, que al final de cuentas son quienes los aplauden, y en algunos casos, hasta endiosan?. Aja, ya sé, “utópico”.
No quiero concluir este breve post sin aclarar que no todos los actores son así, hay quienes son peores, pero gracias a Dios, entre ambos rubros, suman pocos.
Entonces aquí les dejo, para que comenten si así lo quieren, escriban, debatan, opinen o se rían simplemente. Lo importante es que de ahora en adelante tengamos un espacio para hablar de lo que nos importa y amamos tanto, que es nuestra profesión.
Daniel González.
P.D.: Sí, ya sé… ya me lo dijeron… Utópico.
He podido comprobar con el pasar del tiempo, que el actor cree fehacientemente, y con la convicción de un niño de diez años, que él es un fin. Que desde que el escritor pare la idea original de la novela, está destinada y preconcebida para él, como esa niña que nos gustaba en el colegio y uno decía “ella es novia mía, lo que pasa es que todavía no lo sabe”, así mismo piensa el actor, lo que pasa es que los escritores aun no lo sabemos.
En mi humilde opinión, pienso que el actor no es un fin, es sólo un medio. El verdadero fin, es el público, y qué lindo sería que el actor entendiera a plenitud eso, ¿o será un pensamiento muy utópico?
Desde mi silla, las cosas se ven distintas. Para mí, esta profesión es terapéutica, curativa. El escritor tiene la fantástica oportunidad de la catarsis, de poder vaciar, literalmente, sus penas y desengaños en personajes, que por ficticios, son esclavos de nuestros deseos. ¿Quién más, día a día, tiene la oportunidad de desahogarse de ese modo, sin hipotecar la casa en psiquiatras o amargarle la vida a su pareja?... Una vez más, ¿por qué el actor no puede hacer lo mismo? Vestirse con el personaje, usarlo con respeto y luego dejarlo para que otro, al igual que él, se sirva de sus propiedades terapéuticas. Sí, ya sé, estoy siendo utópico.
Esta es una profesión VIP, (Very Important Profession) porque el simple hecho de ver nuestros sueños convertidos realidad, a través de esos personajes, ya es ganancia. A través de ellos podemos corregir nuestros errores, decir lo que nuestra boca no pronuncia, reírnos de lo que avergüenza al tipo del espejo, llorar sin que nos juzguen o critiquen, vestirnos siempre bien, levantarnos peinados y maquillados, tener el don de la ubicuidad, ser extremadamente pobres y felices, o extremadamente ricos y amargados, sobrevivir a la muerte, curarnos de enfermedades incurables… ¡Podemos hacer lo que nos de la gana!, porque el papel lo aguanta todo, y desde que inventaron el editor de Microsoft Word, ese poder es más arrecho que la varita de Harry Potter. Y si a todo eso, le sumamos el detalle de que estamos entreteniendo y al público, qué digo ganancia, estamos obligados a seguir haciéndolo para agradecerles la venia que han tenido con nosotros al permitirnos entrar en sus hogares. ¿Por qué los actores no pueden pensar lo mismo?, ¿Por qué no pueden deberse a su público, que al final de cuentas son quienes los aplauden, y en algunos casos, hasta endiosan?. Aja, ya sé, “utópico”.
No quiero concluir este breve post sin aclarar que no todos los actores son así, hay quienes son peores, pero gracias a Dios, entre ambos rubros, suman pocos.
Entonces aquí les dejo, para que comenten si así lo quieren, escriban, debatan, opinen o se rían simplemente. Lo importante es que de ahora en adelante tengamos un espacio para hablar de lo que nos importa y amamos tanto, que es nuestra profesión.
Daniel González.
P.D.: Sí, ya sé… ya me lo dijeron… Utópico.
Guaguancó pa'l que sabe. Para Jhon Semeco
“Guguancó pa’l que sabe”… Esa debería ser la premisa de todo cantante de Salsa Brava. No es que yo esté discriminando a quien la canta contenta ni al que la oye del mismo modo, pero la salsa brava es brava y el que sabe, sabe… Eso no tiene padrote.
La salsa es una especie de ambrosía adictiva, maravillosa medicina que cura alma y cuerpo, fantástico canal de catarsis y desahogo para el melancólico… La salsa es rejuvenecedora de cuerpos cansados, agitadora de jóvenes experiencias, seductora de cuerpos rígidos y marca inequívoca de una generación que nació a ritmo de güiro y pandereta y que ha trascendido en el tiempo.
Una tumbadora, el repique de un timbal, el cosquilleo de unos capachos y la melodía de un trombón, indican que algo bueno está a puntico de pasar, y de hecho nos quedamos cortos cada vez que pasa, y al echar la cuenta atrás, nos damos cuenta que la rumba fue inmensa, compadre, del tamaño de una catedral… Pero así es que tiene que ser, así somos los salseros.
El salsero de pura sepa, es un tipo sencillo, honesto, claro y siempre con el verso a punta de boca, una sonrisa, un espaldarazo. La humildad es esencial para transmitir autenticidad en letras y canciones. Una voz clara y potente es indispensable para el salsero, así como indispensable es que esa voz se quiebre ante el sentimiento de un nudo en la garganta.
Y por último, la disciplina de un Samurai… Que no nos engañe el bailar desenfrenado del salsero y su clara y constante disposición al bochinche, no señor, la música es un trabajo arduo, la salsa es prácticamente un modo de vida, o una razón para vivir. Los salseros se dedican a ella tanto como se deben a su gente. Entienden y asumen que ellos no son un fin, que el fin es el público y la música el medio para hacerlos felices. El músico tiene y debe ser disciplinado, porque si no hay disciplina, hasta el mayor de los talentos termina cayendo al vacío desde la ventana del octavo piso de un hotel.
Pero todas estas maravillas no las encontramos a la vuelta de la esquina. No vemos cantantes de salsa en combo con papitas fritas y refresco grande, no señor. Por eso es que hoy quiero dedicar estas líneas a Jhon Semeco. Un salsero de verdad. Un Salsero que cumple y reúne todas las características del gremio descrito arriba. Un músico que ha dedicado su vida entera a la construcción de un sueño, a cultivar la música y desarrollarla a la par de la evolución del tiempo y las tendencias, pero sin olvidar jamás la raíz, naturaleza y origen de la salsa, ni mucho menos esa clave que retumba tan fuerte en nuestros oídos, como en su corazón. Jhon Semeco no sólo es músico y compositor, sino que aparte de eso, Jhon es un compendio impresionante de conocimientos sobre la historia y evolución del género a lo largo y ancho de Latinoamérica. Es fácil entonces deducir, de dónde viene esa devoción por la Salsa. Jhon primero conoció la Salsa, luego aprendió a oírla, sentirla, bailarla y compartirla entre familia, luego sin saberlo ni quererlo, fue cediendo ante ese ritmo seductor y cadencioso que domina nuestra sangre latina, hasta llegar a respetarla. Para Jhon la Salsa es un complemento de él mismo, su devoción por ella es admirable, y su trabajo, expuesto en este myspace, es notorio y brillante. Estás alcanzando tu sueño, mi pana.
“Jhon es tremendo talento”, diría cualquiera, “tremendo músico”, dirán otros, y para los menos entendidos, simplemente “un tipazo”. Es verdad, Jhon es todo eso y más… Pero para mí, es más sencillo y más importante… Para mí, es simplemente y con honor, Mi Amigo.
Daniel González.
La salsa es una especie de ambrosía adictiva, maravillosa medicina que cura alma y cuerpo, fantástico canal de catarsis y desahogo para el melancólico… La salsa es rejuvenecedora de cuerpos cansados, agitadora de jóvenes experiencias, seductora de cuerpos rígidos y marca inequívoca de una generación que nació a ritmo de güiro y pandereta y que ha trascendido en el tiempo.
Una tumbadora, el repique de un timbal, el cosquilleo de unos capachos y la melodía de un trombón, indican que algo bueno está a puntico de pasar, y de hecho nos quedamos cortos cada vez que pasa, y al echar la cuenta atrás, nos damos cuenta que la rumba fue inmensa, compadre, del tamaño de una catedral… Pero así es que tiene que ser, así somos los salseros.
El salsero de pura sepa, es un tipo sencillo, honesto, claro y siempre con el verso a punta de boca, una sonrisa, un espaldarazo. La humildad es esencial para transmitir autenticidad en letras y canciones. Una voz clara y potente es indispensable para el salsero, así como indispensable es que esa voz se quiebre ante el sentimiento de un nudo en la garganta.
Y por último, la disciplina de un Samurai… Que no nos engañe el bailar desenfrenado del salsero y su clara y constante disposición al bochinche, no señor, la música es un trabajo arduo, la salsa es prácticamente un modo de vida, o una razón para vivir. Los salseros se dedican a ella tanto como se deben a su gente. Entienden y asumen que ellos no son un fin, que el fin es el público y la música el medio para hacerlos felices. El músico tiene y debe ser disciplinado, porque si no hay disciplina, hasta el mayor de los talentos termina cayendo al vacío desde la ventana del octavo piso de un hotel.
Pero todas estas maravillas no las encontramos a la vuelta de la esquina. No vemos cantantes de salsa en combo con papitas fritas y refresco grande, no señor. Por eso es que hoy quiero dedicar estas líneas a Jhon Semeco. Un salsero de verdad. Un Salsero que cumple y reúne todas las características del gremio descrito arriba. Un músico que ha dedicado su vida entera a la construcción de un sueño, a cultivar la música y desarrollarla a la par de la evolución del tiempo y las tendencias, pero sin olvidar jamás la raíz, naturaleza y origen de la salsa, ni mucho menos esa clave que retumba tan fuerte en nuestros oídos, como en su corazón. Jhon Semeco no sólo es músico y compositor, sino que aparte de eso, Jhon es un compendio impresionante de conocimientos sobre la historia y evolución del género a lo largo y ancho de Latinoamérica. Es fácil entonces deducir, de dónde viene esa devoción por la Salsa. Jhon primero conoció la Salsa, luego aprendió a oírla, sentirla, bailarla y compartirla entre familia, luego sin saberlo ni quererlo, fue cediendo ante ese ritmo seductor y cadencioso que domina nuestra sangre latina, hasta llegar a respetarla. Para Jhon la Salsa es un complemento de él mismo, su devoción por ella es admirable, y su trabajo, expuesto en este myspace, es notorio y brillante. Estás alcanzando tu sueño, mi pana.
“Jhon es tremendo talento”, diría cualquiera, “tremendo músico”, dirán otros, y para los menos entendidos, simplemente “un tipazo”. Es verdad, Jhon es todo eso y más… Pero para mí, es más sencillo y más importante… Para mí, es simplemente y con honor, Mi Amigo.
Daniel González.
martes, 8 de abril de 2008
Daniel González. Biografía.
Daniel Francisco González Urbina, Venezolano, Nacido en Caracas un 25 de Noviembre de 1975. Cursó sus estudios de pre-escolar, primaria y secundaria en el Colegio Agustiniano Fray Luis de León, obteniendo el título de Bachiller en Ciencias en el año ’94. De un abanico de oportunidades para estudios superiores, decide probar suerte en la Universidad Central de Venezuela. Para ese entonces, su apetito por la actividad social lo lleva a ser estudiante formal de la escuela de Trabajo Social de la UCV, pasándole por encima a las inquietudes científicas obtenidas a lo largo de sus estudios secundarios. Pero esto no duraría mucho, el apetito se vio saciado rápidamente con un sin fin de experiencias propias e inherentes de la vida universitaria, lo que fue suficiente para llevarlo a la reflexión y búsqueda de sus orígenes, dando como resultado lo que él mismo señala como “Crónica de un ingeniero anunciado”. Se retira de la escuela de Trabajo Social de la UCV y por cambio interno, comienza en la facultad de Ingeniería de la misma universidad, pero la suerte no estaría con él mucho tiempo
La universidad vivía tiempos difíciles. Protestas, marchas, paros administrativos y de profesores eran la orden del día en esa época, haciendo que muchos estudiantes perdieran clases, actividades, exámenes y en algunos casos, hasta semestres completos. Esto para nada avivaba o satisfacía el hambre de estudio y ciencia de Daniel González, lo que lo lleva a tomar una decisión, era el momento de buscar nuevos horizontes, nuevas opciones.
Se retira de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y se inscribe en la Universidad Santa Maria, universidad privada ubicada en Caracas, Venezuela, decidiendo empezar todo desde cero. “Arrugar el papel y empezar en limpio, siempre es mejor que ver al final rastros del borrón”. Las matemáticas y la física ya le eran familiares, así que el cambio no le fue complicado, logrando avanzar rápido en los primeros semestres, pero las complicaciones no vendrían del lado intelectual, sino del económico.
La situación económica de Daniel no era muy estable en aquellos años, y tampoco iba a mejorar en el futuro próximo. Comienza entonces la búsqueda de alguna forma de sustento por necesidad. Pronto se daría cuenta que el resultado de dicha búsqueda, era el contrapeso que le hacía falta a la balanza para igualar el lado humano con el lado científico.
“Mi llegada aquel gran apartamento estaba cargada de un gran nerviosismo, expectativa e incluso miedo. No sabía qué esperar. Mirándome en el espejo del ascensor me reproché varias veces el estar allí, me pregunté incisivamente si eso era en verdad lo que quería. Definitivamente no, pero sí era lo que necesitaba. – ‘tranquilo, esto es algo pasajero. ¿Qué es lo peor que puede pasar?, Así que pedalea que ya estás montado en la bicicleta’ – me decía a mí mismo mientras me metía la camisa por dentro del pantalón para verme acorde a la ocasión. – ‘un par de meses es lo que necesitas para estabilizarte’ - Para estabilizarme sí, pagar la universidad sería un objetivo a cumplir religiosamente, pero qué equivocado estaba al pensar que serían sólo un par de meses”.
Así fue como conoció a quienes serían sus dos maestros, asumidos así por él mismo, al darse cuenta que su presencia allí no era casualidad, sino causalidad. Tampoco es que Daniel González fue “el elegido” ni mucho menos, las enseñanzas estaban allí a diario, en pantaloncillo corto y franelilla, con olor a tabaco y café. Eran miles de anécdotas, de experiencias, de días llenos con los trucos del oficio y la sabiduría de la profesión.
“Aquello era un templo a las artes y la cultura. Había libros por doquier, no por rellenar bibliotecas, sino porque otrora fueron leídos en busca de musas que inspiraran intrincadas historias. ¿Y la música?, Ella jamás faltó. Alimentó los ánimos y nuestras almas cual ambrosía infinita y curativa del cansancio más destructivo. ¿Habrá existido mejor sitio para estar, en aquel momento en el que yo sólo buscaba identidad?, No lo creo. Y allí me encontraba, viendo como aquellos dos maravillosos magos del arte y la dramaturgia, manejaban verdades y mentiras con familiaridad aterradora para su propio deleite, y como fin ulterior, el deleite de miles. Eran magos en verdad, podían inventar personajes y vidas tan verosímiles que arrancaban lágrimas desconocidas a la velocidad de la luz, que es lo que se tarda una imagen en llegar a la pantalla de un televisor. Díganme ustedes, si eso no es magia”.
Así que Daniel acomodó su silla en su rincón, prendió su máquina de escribir, la cargó con papel y se propuso a alimentarse y aprender de todas esas experiencias, anécdotas trucos y sabiduría que estaban allí, simplemente esperando a que alguien las absorbiera. Por eso es que Daniel González prefiere decir que fue él quien asumió a Manuel González y Julio César Mármol (padre) como sus maestros y no al contrario, porque fue suya la decisión de aprender y hacer suyo un oficio que lo había movido en lo más hondo. Él no era más que un aprendiz con unos severos maestros poniéndolo a prueba en cada tecleo de aquella vetusta máquina, porque si iba a aprender el oficio, tenía que aprenderlo al estilo de la vieja escuela.
Así empezó aquella maravillosa aventura para Daniel González. Aprendiendo cada día de sus dos Maestros. Aprendiendo de música, de historias y cuentos, de poesías y rimas. “Recuerdo clarito que ambos me decían ‘la poesía es para el escritor, lo que la luz en el lienzo para el pintor. Plasmar la poesía en una obra es tan difícil como plasmar luces y sombras en una pintura. A eso tienes que enfrentarte, esa tiene que ser tu lucha’ y vaya si era difícil. Recuerdo que tenía que escribir poesía a diario. De cualquier cosa, sobre cualquier tema, pero escribirla era la única manera de dominarla. Por cierto, aun escribo poesía y sigo sin dominarla… de hecho, estoy muy lejos de hacerlo”. Pasaba el tiempo y el desarrollo de sus habilidades y destrezas en el mundo de la dramaturgia iban en franco ascenso. A diario era partícipe activo en discusiones, brainstorming, diagramaciones, diálogos, tertulias, cuentos, chistes y un sin fin de cosas que hacían que los días pasaran volando. Paralelamente a eso, continuaba su carrera de Ingeniería con óptimos resultados. La escritura y las matemáticas iban en perfecta comunión y equilibro en su vida. Pronto le llegaría la oportunidad de demostrar lo aprendido.
El 01 de Abril de 1997 se estrena al aire por Radio Caracas Televisión (RCTV) la telenovela Maria De Los Ángeles, historia original de Julio César Mármol y en donde por primera vez hace su aparición Daniel González bajo el modesto crédito de Aprendiz. La telenovela fue un éxito rotundo regalándole a Daniel el sabor de las primeras mieles del triunfo. De allí en adelante, su carrera no se detendría y seguiría del siguiente modo:
· Maria De Los Ángeles. Original de Julio César Mármol. Al aire en horario estelar desde el 01 de Abril de 1997 hasta 16 de Septiembre de 1997. Crédito: Aprendiz.
· Mariú. Original del Julio César Mármol. Al aire en horario estelar desde 17 de Noviembre de 1999, hasta 14 de Junio de 2000. Transmitida a nivel internacional en Perú, Polonia, Chile, República Checa, Indonesia, República Dominicana, Honduras, Ecuador, Nicaragua, Slovakia, Puerto Rico, Costa Rica, Nicaragua, paraguay, Guatemala, Malta, EE.UU, Filipinas, México y España. Crédito: Escritor.
· Caríssima. Original de Julio César Mármol. Al aire en horario estelar desde 28 de Marzo de 2001, hasta 20 de Agosto de 2001. Transmitida a nivel internacional en: Honduras, Ecuador, Guatemala, República Dominicana, Costa Rica, Nicaragua Indonesia, El Salvador, EE.UU, Puerto Rico, España. Crédito: Escritor.
Después de Caríssima, Radio Caracas Televisión (RCTV) decide mover a Daniel González a otro Staff de Escritores, en donde conocería a Martin Hahn, Prominente dramaturgo venezolano de quien aprendería otro estilo de telenovela, la policial, y ahondaría aun más en el género del melodrama, complementando con creces sus conocimientos y habilidades en el oficio. Su carrera continuaría así:
· La Mujer de Judas. Original de Martin Hahn. Al aire en horario estelar desde 16 de Mayo de 2002 hasta el 21 de Noviembre de 2002. Transmitida a nivel internacional en: Ecuador, Indonesia, México, Chile, Perú, Bolivia, Nicaragua, panamá, Costa Rica, El Salvador, Brasil, Honduras, Guatemala, Paraguay, República Dominicana, Uruguay, Rumania, Kenya, Países Árabes, Uganda, Tanzania. Crédito: Escritor
· Mi Gorda Bella. Original de Carolina Espada. Al aire en horario estelar desde 13 de Noviembre de 2002, hasta 08 de octubre de 2003. Crédito: Escritor
· La Estrambotica Anastasia. Original de Martin Hahn. Al aire en horario estelar desde 15 de Abril de 2004 hasta el 13 de Noviembre de 2004. Crédito: Escritor
En el año 2004 obtiene su título como Ingeniero en Sistema egresado de la Universidad Santa María en Caracas – Venezuela. El título de Ingeniero significó sólo un laurel personal para él, pues nunca ejercería esa carrera. Ya estaba entregado y enamorado de la dramaturgia como para cambiarla por una corbata y una oficina. Así que continuó de lleno con su carrera:
· Mujer Con Pantalones. Original de Julio César Mármol. Al aire en horario estelar desde 15 de Noviembre de 2004 hasta 10 de agosto de 2005. Crédito: Escritor
· Amor A Palos. Original de Martin Hahn. Al Aire en horario estelar desde 19 de Septiembre de 2005 con una duracion de 176 transmisiones. Transmitida a nivel internacional en: Chile, EE.UU, Bosnia, Croacia, Macedonia y Paraguay. Crédito: Escritor
· Y los declaro Marido y Mujer. Original de Xiomara Moreno. Al aire en horario estelar desde el 25 de Septiembre de 2006 hasta el 13 de Septiembre 2007. Transmitida a nivel internacional bajo el nombre de “Amor Infiel” en los siguientes países: Alemania, Bulgaria, Macedonia, Panamá y Honduras. Crédito: Escritor
· Te tengo en Salsa. Original de Neida Padilla. Al Aire en horario Estelar desde del 22 de Noviembre de 2006, hasta el 02 de Mayo de 2007. Crédito: Escritor
De ese modo se ha desarrollado la carrera de Escritor de Daniel González hasta el presente día, en donde sigue participando de forma creativa en Cine, Teatro y Televisión. Actualmente participa Como Escritor, en la Telenovela Torrente, Original de Benilde Ávila y Neida Padilla y transmitida por Venevisión en horario estelar desde el 02 de Abril del 2008.
La universidad vivía tiempos difíciles. Protestas, marchas, paros administrativos y de profesores eran la orden del día en esa época, haciendo que muchos estudiantes perdieran clases, actividades, exámenes y en algunos casos, hasta semestres completos. Esto para nada avivaba o satisfacía el hambre de estudio y ciencia de Daniel González, lo que lo lleva a tomar una decisión, era el momento de buscar nuevos horizontes, nuevas opciones.
Se retira de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y se inscribe en la Universidad Santa Maria, universidad privada ubicada en Caracas, Venezuela, decidiendo empezar todo desde cero. “Arrugar el papel y empezar en limpio, siempre es mejor que ver al final rastros del borrón”. Las matemáticas y la física ya le eran familiares, así que el cambio no le fue complicado, logrando avanzar rápido en los primeros semestres, pero las complicaciones no vendrían del lado intelectual, sino del económico.
La situación económica de Daniel no era muy estable en aquellos años, y tampoco iba a mejorar en el futuro próximo. Comienza entonces la búsqueda de alguna forma de sustento por necesidad. Pronto se daría cuenta que el resultado de dicha búsqueda, era el contrapeso que le hacía falta a la balanza para igualar el lado humano con el lado científico.
“Mi llegada aquel gran apartamento estaba cargada de un gran nerviosismo, expectativa e incluso miedo. No sabía qué esperar. Mirándome en el espejo del ascensor me reproché varias veces el estar allí, me pregunté incisivamente si eso era en verdad lo que quería. Definitivamente no, pero sí era lo que necesitaba. – ‘tranquilo, esto es algo pasajero. ¿Qué es lo peor que puede pasar?, Así que pedalea que ya estás montado en la bicicleta’ – me decía a mí mismo mientras me metía la camisa por dentro del pantalón para verme acorde a la ocasión. – ‘un par de meses es lo que necesitas para estabilizarte’ - Para estabilizarme sí, pagar la universidad sería un objetivo a cumplir religiosamente, pero qué equivocado estaba al pensar que serían sólo un par de meses”.
Así fue como conoció a quienes serían sus dos maestros, asumidos así por él mismo, al darse cuenta que su presencia allí no era casualidad, sino causalidad. Tampoco es que Daniel González fue “el elegido” ni mucho menos, las enseñanzas estaban allí a diario, en pantaloncillo corto y franelilla, con olor a tabaco y café. Eran miles de anécdotas, de experiencias, de días llenos con los trucos del oficio y la sabiduría de la profesión.
“Aquello era un templo a las artes y la cultura. Había libros por doquier, no por rellenar bibliotecas, sino porque otrora fueron leídos en busca de musas que inspiraran intrincadas historias. ¿Y la música?, Ella jamás faltó. Alimentó los ánimos y nuestras almas cual ambrosía infinita y curativa del cansancio más destructivo. ¿Habrá existido mejor sitio para estar, en aquel momento en el que yo sólo buscaba identidad?, No lo creo. Y allí me encontraba, viendo como aquellos dos maravillosos magos del arte y la dramaturgia, manejaban verdades y mentiras con familiaridad aterradora para su propio deleite, y como fin ulterior, el deleite de miles. Eran magos en verdad, podían inventar personajes y vidas tan verosímiles que arrancaban lágrimas desconocidas a la velocidad de la luz, que es lo que se tarda una imagen en llegar a la pantalla de un televisor. Díganme ustedes, si eso no es magia”.
Así que Daniel acomodó su silla en su rincón, prendió su máquina de escribir, la cargó con papel y se propuso a alimentarse y aprender de todas esas experiencias, anécdotas trucos y sabiduría que estaban allí, simplemente esperando a que alguien las absorbiera. Por eso es que Daniel González prefiere decir que fue él quien asumió a Manuel González y Julio César Mármol (padre) como sus maestros y no al contrario, porque fue suya la decisión de aprender y hacer suyo un oficio que lo había movido en lo más hondo. Él no era más que un aprendiz con unos severos maestros poniéndolo a prueba en cada tecleo de aquella vetusta máquina, porque si iba a aprender el oficio, tenía que aprenderlo al estilo de la vieja escuela.
Así empezó aquella maravillosa aventura para Daniel González. Aprendiendo cada día de sus dos Maestros. Aprendiendo de música, de historias y cuentos, de poesías y rimas. “Recuerdo clarito que ambos me decían ‘la poesía es para el escritor, lo que la luz en el lienzo para el pintor. Plasmar la poesía en una obra es tan difícil como plasmar luces y sombras en una pintura. A eso tienes que enfrentarte, esa tiene que ser tu lucha’ y vaya si era difícil. Recuerdo que tenía que escribir poesía a diario. De cualquier cosa, sobre cualquier tema, pero escribirla era la única manera de dominarla. Por cierto, aun escribo poesía y sigo sin dominarla… de hecho, estoy muy lejos de hacerlo”. Pasaba el tiempo y el desarrollo de sus habilidades y destrezas en el mundo de la dramaturgia iban en franco ascenso. A diario era partícipe activo en discusiones, brainstorming, diagramaciones, diálogos, tertulias, cuentos, chistes y un sin fin de cosas que hacían que los días pasaran volando. Paralelamente a eso, continuaba su carrera de Ingeniería con óptimos resultados. La escritura y las matemáticas iban en perfecta comunión y equilibro en su vida. Pronto le llegaría la oportunidad de demostrar lo aprendido.
El 01 de Abril de 1997 se estrena al aire por Radio Caracas Televisión (RCTV) la telenovela Maria De Los Ángeles, historia original de Julio César Mármol y en donde por primera vez hace su aparición Daniel González bajo el modesto crédito de Aprendiz. La telenovela fue un éxito rotundo regalándole a Daniel el sabor de las primeras mieles del triunfo. De allí en adelante, su carrera no se detendría y seguiría del siguiente modo:
· Maria De Los Ángeles. Original de Julio César Mármol. Al aire en horario estelar desde el 01 de Abril de 1997 hasta 16 de Septiembre de 1997. Crédito: Aprendiz.
· Mariú. Original del Julio César Mármol. Al aire en horario estelar desde 17 de Noviembre de 1999, hasta 14 de Junio de 2000. Transmitida a nivel internacional en Perú, Polonia, Chile, República Checa, Indonesia, República Dominicana, Honduras, Ecuador, Nicaragua, Slovakia, Puerto Rico, Costa Rica, Nicaragua, paraguay, Guatemala, Malta, EE.UU, Filipinas, México y España. Crédito: Escritor.
· Caríssima. Original de Julio César Mármol. Al aire en horario estelar desde 28 de Marzo de 2001, hasta 20 de Agosto de 2001. Transmitida a nivel internacional en: Honduras, Ecuador, Guatemala, República Dominicana, Costa Rica, Nicaragua Indonesia, El Salvador, EE.UU, Puerto Rico, España. Crédito: Escritor.
Después de Caríssima, Radio Caracas Televisión (RCTV) decide mover a Daniel González a otro Staff de Escritores, en donde conocería a Martin Hahn, Prominente dramaturgo venezolano de quien aprendería otro estilo de telenovela, la policial, y ahondaría aun más en el género del melodrama, complementando con creces sus conocimientos y habilidades en el oficio. Su carrera continuaría así:
· La Mujer de Judas. Original de Martin Hahn. Al aire en horario estelar desde 16 de Mayo de 2002 hasta el 21 de Noviembre de 2002. Transmitida a nivel internacional en: Ecuador, Indonesia, México, Chile, Perú, Bolivia, Nicaragua, panamá, Costa Rica, El Salvador, Brasil, Honduras, Guatemala, Paraguay, República Dominicana, Uruguay, Rumania, Kenya, Países Árabes, Uganda, Tanzania. Crédito: Escritor
· Mi Gorda Bella. Original de Carolina Espada. Al aire en horario estelar desde 13 de Noviembre de 2002, hasta 08 de octubre de 2003. Crédito: Escritor
· La Estrambotica Anastasia. Original de Martin Hahn. Al aire en horario estelar desde 15 de Abril de 2004 hasta el 13 de Noviembre de 2004. Crédito: Escritor
En el año 2004 obtiene su título como Ingeniero en Sistema egresado de la Universidad Santa María en Caracas – Venezuela. El título de Ingeniero significó sólo un laurel personal para él, pues nunca ejercería esa carrera. Ya estaba entregado y enamorado de la dramaturgia como para cambiarla por una corbata y una oficina. Así que continuó de lleno con su carrera:
· Mujer Con Pantalones. Original de Julio César Mármol. Al aire en horario estelar desde 15 de Noviembre de 2004 hasta 10 de agosto de 2005. Crédito: Escritor
· Amor A Palos. Original de Martin Hahn. Al Aire en horario estelar desde 19 de Septiembre de 2005 con una duracion de 176 transmisiones. Transmitida a nivel internacional en: Chile, EE.UU, Bosnia, Croacia, Macedonia y Paraguay. Crédito: Escritor
· Y los declaro Marido y Mujer. Original de Xiomara Moreno. Al aire en horario estelar desde el 25 de Septiembre de 2006 hasta el 13 de Septiembre 2007. Transmitida a nivel internacional bajo el nombre de “Amor Infiel” en los siguientes países: Alemania, Bulgaria, Macedonia, Panamá y Honduras. Crédito: Escritor
· Te tengo en Salsa. Original de Neida Padilla. Al Aire en horario Estelar desde del 22 de Noviembre de 2006, hasta el 02 de Mayo de 2007. Crédito: Escritor
De ese modo se ha desarrollado la carrera de Escritor de Daniel González hasta el presente día, en donde sigue participando de forma creativa en Cine, Teatro y Televisión. Actualmente participa Como Escritor, en la Telenovela Torrente, Original de Benilde Ávila y Neida Padilla y transmitida por Venevisión en horario estelar desde el 02 de Abril del 2008.
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