lunes, 22 de agosto de 2016

Alma vieja. Cuerpo Jóven. (1era. parte)

Hay días, muy a menudo, mucho más de lo normal, tanto como para ya terminar aceptándolo; en los que siento que soy la reencarnación de un alma antigua, de otra época y otro tiempo. La serenidad sencilla de mi yo antiguo, luchando y sobreviviendo a la vorágine de mi yo contemporáneo. Una sensación de no pertenencia. La noción de estar prestado en este tiempo. Recuerdos de momentos no vividos, al menos no por esta carne y sin cabida a dèja vú alguno. En esos días, como hoy, dejo que mi reencarnación, la de ese pasado cronológicamente impreciso, pero absoluto; salga y tome el control y su manera, es la música.
Daniel González.

Ccs, 22 de agosto de 2016
Amor interestelar

      Mi tiempo a tu lado, puede describirse como un viaje interestelar. Primero, porque el amor es un acto de fe al que me lancé sin conocer qué iba a encontrar, sin saber cuánto iba a durar y mucho menos, si tendría destino seguro. Pero lo hice, porque soy de espíritu inquieto y ansioso de nuevas aventuras, porque tengo un corazón dispuesto a morir amando en el intento y porque podía. Es lo que nos hace humanos, después de todo. El libre albedrío.

      Luego está el viaje en sí, que no puedo describirlo de otro modo, sino como sublime, maravilloso, nuevo, sorprendente, emocionante, conmovedor, aterrador y educativo; todo al mismo tiempo, así era nuestra relación. El destino no importaba. No había sistema solar que temiera explorar a tu lado. Las nebulosas palidecían en tamaño y las estrellas envidiaban tu fulgor. Junto a ti, todo era nuevo y por primera vez. A tu lado vi mi primera alba y mi último anochecer. Fuiste mi primera luna llena, mi primer cometa y mi último primer beso.

      Llegué a comparar la inmensidad del espacio con la profundidad de nuestro amor, ¡qué audaz! Pensar que tenía compresión alguna del espacio exterior, como para compararlo con la vastedad inexplorada del amor. Al final, fue una comparación ilícita, pues de hecho, sí conocía más del espacio que de lo que yacía en tu interior. Pero valió la pena. Cada día de viaje interestelar a tu lado, era una novedad. Era descubrir nuevas estrellas y esculpir recuerdos en ellas. Era lo nuestro, era lo que hacíamos con cada sensación, tacto y sentimiento; concebirlo como único y nuevo. Pudimos nombrarlo como quisiéramos, pero simplemente lo llamamos amor.

      Tal vez íbamos muy rápido, pero cómo saberlo a ciencia cierta, la velocidad y el tiempo son relativos en el espacio. Para quienes nos veían desde la inalcanzable distancia, parecíamos inmóviles, cómo detenidos en el tiempo, brillando como una estrella más en el firmamento y en cierto modo, así lo sentía yo; que éramos únicos, especiales, etéreos y dignos de la admiración de todos. Pero de cerca, la historia era totalmente distinta. De cerca, íbamos a millones de kilómetros por hora, tragábamos años luz en un parpadear y con la misma velocidad, consumíamos leguas de vivencias dejando vestigios de un adiós. En rigor, fuimos una nave cometa desgastándose poco a poco y dejando una fría estela de recuerdos.

      Pensé inútilmente que si iba más rápido, que si aceleraba nuestra relación a la velocidad de la luz, podría doblar el espacio-tiempo, crear un agujero de gusano, viajar al pasado y empezar de cero. Tal vez encontrarme con mi yo del principio y advertirme sobre los efectos de la gravedad y el amor, pero no, ya era muy tarde. En mi obsesionado intento de salvar la misión, no me percaté de que fuimos atrapados por un agujero negro. Pero, ¿cómo ver algo negro en lo negro del espacio?, es imposible. La única manera es sentirlo y para cuando lo haces, ya estás atrapado por su inmensurable poder atracción y destrucción.

      Aceleré al máximo mi dignidad y amor propio, a todo lo que daba el corazón. Solté el lastre de egos, orgullos y culpas, también deseché los rencores, reconcomios y malos momentos; todo, para hacer la nave más ligera. Luego usé los buenos recuerdos y lo vivido como combustible extra, en un intento desesperado para salvarnos y no ser consumidos por la oscuridad. Te juro que pensé que podía, después de todo, habíamos recorrido tanto y llegado tan lejos, que no quería darme por vencido. Así que luché, piloteé y me resistí a ser tragado por el agujero negro, pero iba perdiendo, es como si el monstruo se alimentara de mis esfuerzos burlándose de mí. ¿Era nuestro fin? ¿Cómo luchar en contra de lo desconocido?

      Tenía miedo, mucho miedo. Miedo de perderte, de perdernos. En cambio tú no. Tú te veías tan serena, flotando sin resistencia alguna y tan entregada al abismo, que me desconcertó tu forma de abrazar la fatalidad de tu destino. “Por qué tiene que ser fatal”, dijiste y acto seguido, te rendiste a la vulnerabilidad de lo inexplorado, lo inédito. Y mientras te alejabas, entendí entonces tu serenidad. Era otro acto de fe, otro salto al vacío como al principio y también me dejé caer.

Daniel González. 
Ccs, 22 de agosto de 2016.

sábado, 8 de noviembre de 2014

El cantautor venezolano Jhon Semeco tuvo el honor de recibir el premio más importante de Venezuela, "El Galardón Mara Internacional" de manos de su presidenta María Laya. Como Cantautor del año 2014, Por su brillante trayectoria como Cantautor y Compositor. El acto se efectuó el pasado 17 de Octubre en "CITE" en el CCCT, en dicho acto también se destaco la celebración de los 100 años de la Creación del "Alma Llanera" con palabras de María Laya y la interpretación de la misma por Jhon Semeco. Semeco, se ha destacado en el Ambiente Musical por sus composiciones para Telenovelas y diversos artistas, de las novelas podemos Nombrar algunas: Estrambótica Anastasia
(RCTV), Trapos Íntimos (RCTV), Mi Negra Consentida (RCTV), Mis tres Hermanas (Televen), Natalia Del Mar (Venevision), Que el cielo Me Explique (Televen), Libres Como el Viento (RCTV), Caramelo e' Chocolate (Teves), Mi Corazón Insiste (TELEMUNDO); y un video en HTV. Jhon Semeco es Miembro de la "Academia de Ciencias y Artes de La Grabación (Grammy Latino)" y ha trabajado con importantes Productores y Arreglistas como Yasmil Marrufo, Luis Romero, Eddy Pérez, Jesús Menudo Moreno, Edepson González, Pablo Escalona, Enrique Bravo y Yuri Tovar, entre otros. Actualmente acaba de entregar Varios temas al destacado músico y productor Neoyorkino, Sergio George, productor de artistas tales como Marc Anthony, Jennifer López, Prince Rois, entre otros; paso importantísimo para su internacionalización. Jhon Semeco es considerado uno de los compositores más prolíferos de esta generación, su repertorio amplio y variado se pasea por diversos géneros como la Balada, la Salsa, el Merengue, Gaitas, Pop latino, Bachata y tonadas, entre otros. Sus temas han sido grabados por varios artistas tales como, Betulio Medina, Gualberto Ibarreto, Trino Mora, Delia, Wilmer Lozano, Roberto Antonio, Reynaldo Álvarez, La Dimensión Latina, La Salsa Mayor, El Combo de Venezuela, Hungria JR y su Melao, Orquesta Que Swing, Gustavo Colon, Jessica Semeco, Orlando José Watussi, Ricardo Malfatti, Davis Bravo, Onil, Mireya Pereira, Gaita Nostra, Parranderos de Los Teques, entre otros. Ha sido corista de importantes artistas Internacionales: Rubby Perez (Merenguero Dominicano), Miguel Ríos (Roquero Español) y José Luis Rodriguez (El Puma). Actualmente, Jhon Semeco está trabajando con el sello Sonográfica y está preparando su segunda producción Musical.

viernes, 14 de octubre de 2011

Jhon Semeco, ahora es "Libre como el Viento"





Hace un tiempo atrás escribí sobre un amigo, un salsero de verbo alegre y hablar guapachoso, que camina en clave y baila en mambo. Para mí, era un compendio de hispanidad saoco y tumbao’. Su humildad, amplísimo talento y conocimiento musical, me impresionaron en aquel momento… y hoy en día vuelve a hacerlo, por eso vuelvo a escribir sobre él.

Me di cuenta que Jhon Semeco, es un melómano en toda la extensión de la palabra. Y no es porque sepa que “El Cantante” la escribió Rubén y no Lavoe, o porque sepa que “Vuelve” es de Franco y no de Ricky…. No, el melómano que es Jhon, va mucho más allá.

Jhon vive la música y la música vive a través de él y sus letras, porque ya no es solamente salsa, merengue o guaguancó, Jhon le ha dado rienda suelta a sus más hondos sentimientos, obteniendo como resultado las más hermosas y honestas baladas románticas. Y digo honestas, porque no se trata del típico cliché de pedir perdón en una canción, se trata de un proceso interno, una catarsis sentimental de desahogo, a la hora de plasmar en negras y corcheas, esa cosa llamada “amor”… ¡El tipo es un experto! Un enamorado sin remedio, no hay clínica de rehabilitación que pueda con la clase de intoxicación de talento que muestra Jhon Semeco al componer, y si no me lo creen, a las pruebas me remito:

Sólo este año ha colocado tres de sus composiciones en tres Telenovelas de altísima factura y calidad, logrando así la internacionalización, y que su música cruce las fronteras llegando a miles y miles de televidentes alrededor del mundo. Comencemos con:

• Novela: “Trapos Íntimos” en su versión internacional. El tema musical se llama “Y es por eso”. Letra y música de Jhon Semeco, y como si no fuera suficiente, él también es el intérprete de la canción.
• Luego tenemos la novela: “Mi Corazón Insiste” Transmitida en PrimeTime por Telemundo. El tema musical se llama: “Libres como el viento”. Letra y música Jhon Semeco. Intérprete: Reynaldo Álvarez. Aquí Jhon tuvo el grandísimo placer de trabajar junto a su gran amigo Yasmil Marrufo en los arreglos de la canción.
• Y ahora tenemos la novela “Que el cielo me explique”, transmitida por Televen, también en PrimeTime. El tema musical se llama: “Si te quedaras conmigo”. Letra y música Jhon Semeco. Intérprete: Delia Dorta, y arreglos de Eddy Pérez.

Viendo lo ecléctico, profesional y constante que ha sido la carrera de Jhon Semeco, no puedo hacer otra cosa que celebrar sus triunfos y éxitos. Me parece simplemente maravilloso y sublime, que los personajes de una telenovela le arranquen los sentimientos a una canción, para poder expresarse a través de ellos… Y me resulta mejor aun, que esos sentimientos sean los de mi amigo, JHON SEMECO.

Daniel González.
Venezuela, 2011.

miércoles, 20 de julio de 2011

#VamosVinotintoCarajo


El Venezolano ha demostrado que cuando se trata de pasión por el deporte, somos los mejores. Por ejemplo, un buen Caracas-Magallanes, podría llenar tres Yankee Satadium. O un Cocodrilos-Trotamundos podría llenar dos veces el Staples Center... (Salvando las distancias)

Y si se trata de celebraciones, hacer puentes o vacacionar, cualquier Spring Break queda como como un velorio, por ejemplo. Si son fiestas patronales, tambores en Curiepe o bailes de San Juan; el día de San Patricio o los toros de Pamplona, quedan como simples fechas en un calendario (Una vez más, salvando las distancias) ¡Pero es que hasta para armar una partida de dominó, el Venezolano hace una convocatoria masiva!

Entonces, si combinamos pasión por el deporte y sangre fiestera, ¿qué tenemos? ¡Afición VINOTINTO!

Y la mejor prueba de eso, es lo que se vive hoy a lo largo y ancho de todo el país y la web. No hay red social, Twitter, Facebook, Flirk, MySpace, Linkedin, Hotmail Messenger, BlacBerry Mesenger, etc, etc... que no tenga nicks, fotos o comentarios alusivos a nuestra VINOTINTO. Es que basta con ver el TimeLine de los principales caricaturistas de Venezuela, incluyendo al maestro Zapata, para ver que han dedicado sus obras de hoy a nuestra selección.

Hoy hay convocatorias a restaurantes, plazas, tascas, calles, reuniones en casas, clubes, centros comerciales y hasta supermercados; sólo para ver la semifinal de nuestra selección. Porque así somos, somos VINOTINTO porque es algo nuestro, es nuestra fiesta y así debe ser, ¡Carajo!

Si algún amigo latinoamericano o europeo está leyendo esto, podrá decir que en sus país, ese fanatismo por el fútbol es algo usual. Es verdad, y se lo respeto, pero no por nueva, mi fiesta va a ser menos que la de él, ¡no señor! Además, mi FIESTA VINOTINTO tiene algo que le falta a la afición de muchas otras selecciones... y es que es UNA FIESTA VENEZOLANA!!!!!.... Y el que es Venezolano, o ha venido a mi país a conocer sus maravillas, sabe a qué me refiero. Sabe que la fiesta no se acaba hasta que termina, que el Alma Llanera no es la despedida, sino la invitación para las arepas post-rumba, que si se meten con uno, SE METEN CON TODOS, que no comemos estrellitas en la camisa ni fichajes millonarios... y que en el campo, donde hay once contra once, van a tener que bailarnos pegao'.

Hoy me siento orgulloso, porque pase lo que pase, esta afición y sentimiento VINOTINTO, va en crecimiento y no tiene vuelta atrás.

#VamosVinotintoCarajo!!!!!!

viernes, 8 de julio de 2011

Playing for Change.... Apostando al cambio.

De un tiempo acá, le hago seguimiento a una iniciativa artística y altruista como pocas. Al principio, como todo, fue pequeña, pero se vislumbraba tan ambiciosa, que sabía que se perdería de vista en poco tiempo. Una iniciativa dirigida a darle una bofetada de reflexión al mundo entero, para que se sensibilicen y reencuentren con sus orígenes, con esa bondad y empatía que nos hace seres únicos y humanos. Una iniciativa que promueve un Cambio desde el interior de cada uno hacia los demás.

Ellos recorren el mundo entero en 3 o 4 minutos, trayéndonos lo mejor de cada raza, cultura y religión, y todo se entiende, ya que nos traen su mensaje en un idioma universal: La Música.

La Música, como elemento conector de culturas y sociedades, ha funcionado desde épocas remotas. Las experiencias extrasensoriales, las descargas de endorfinas, los cambios de estado físico y anímico, que causan el vibrato, el ritmo y la cadencia en nuestros cerebros y corazones; es algo que ni los mejores científicos han podido explicar.

Habiendo agotado conversaciones politiqueras y tratados burocráticos que marcan distancia física y virtual entre quienes buscan la solución y quienes la tienen en las manos, que nunca suelen ser los mismos; esta gente decidió marcar la diferencia. Ellos decidieron patear la calle, no la de tu barrio o ciudad… No, esta gente lleva años pateando ¡la calle del mundo!, ¡Y vaya de qué manera!
Armados con micrófonos profesionales de alta fidelidad y una sola idea en la cabeza, recorren el mundo deteniéndose en cualquier esquina, en cualquier calle, ciudad, barrio, urbanización, colonia, montaña, campo, sembradío, casa, patio o jardín, para enlazar miles y miles de kilómetros de distancia a través de una melodía, para promover un Cambio a través de la Música.

¿Una quimera? Tal vez… Pero prefiero una quimera que me inspire y genere un cambio en mí, a una mentira recubierta de promesa que me obligue seguir esperando un cambio que nunca va a llegar.

Les dejo los videos más recientes de “Playing For Change. Peace Trough Music”. Disfrútenlo, y sientan el cambio dentro de ustedes, porque esta gente sí tiene TALENTO DE SOBRA.

miércoles, 1 de junio de 2011