martes, 3 de junio de 2008

En un día como hoy...


No es sólo que yo te quiera como te quiero, o te ame como te amo... Es que desde hace años que ya no vivo sin ti, que respiro a través de tu sonrisa, que como a través de tu mirada y sueño a través de tu alma. No sé si en otra vida estuvimos juntos o estaremos en la siguiente, pero a sacar cuentas por lo que he vivido desde que te conozco, resumo que debí ser infeliz, maltratado, vejado, humillado y golpeado en cualesquiera de mis vidas pasadas, ¿por qué?... Porque tanta felicidad y amor en esta vida, no deben ser sino la recompensa a tanta miseria y tristeza vivida en otra. Tú eres mi refugio, mi nido, mi esperanza y mi fortaleza, contigo he aprendido que no basta con ser bueno, que se puede llegar a ser perfecto, que cuando se ama con el corazón, cosas buenas pasan, y que si cierras los ojos y sueñas con el alma, rogando porque ese instante no se acabe, tal vez... sólo tal vez Dios se apiade de ti y te conceda un milagro único a tanta devoción y amor... un hijo.
De tal modo que algo debemos estar haciendo bien, porque me amas y te amo, nos amamos; Soy feliz y eres feliz, somos felices... y producto de esa acción y reacción, ha nacido una consecuencia, un bello ángel puro y misterioso que no es otra cosa que el simple receptáculo de nuestras más bellas añoranzas, de nuestros más fuertes y hermosos deseos, que se resumen a la expresión misma de nuestra vida. ¿Y cómo lo hicimos?, A punta de amor del bueno.

Te amo desde el primer día que te vi y no lo sabía... y te amaré por siempre, siendo "por siempre" un término infinito, por lo menos hasta que científicos comprueben si hay o no vida después de esta vida. Y si la hay, lo más seguro es que también te ame en la eternidad.

D.

lunes, 21 de abril de 2008

No compres sufrimiento a prepago, y no olvides nunca que la salud no es un objetivo en sí, sino el medio para vivir una vida creativa.

Daniel.

lunes, 14 de abril de 2008

Ray Barretto. "El Manos Duras"

En el año 2005, unos amigos y yo, entusiastas y apasionados de la salsa, nos dimos a la tarea de traer a Venezuela el "1er. Festival Internacional de Música Latina" a realizarse entre los días 28 y 29 de Octubre de ese mismo año. El cartel de artistas invitados era el siguiente: Jhony Pacheco, Ray Barreto, Cheo Feliciano, Los Van Van de Cuba, Estrellas del grupo Niche, José Alberto “El Canario”, Albondiga y su Pandilla y los tambores de El Sabor de la Melaza. Y como Invitados especiales, Adalberto Santiago, Héctor Casanova y Tito Gómez.

El concierto fue inolvidable, pero nadie se imaginaba que para uno de ellos iba a ser el último. El 17 de Febrero de 2006, en Nueva Jersey, muere Ray Barretto, “El Manos Duras”, como lo apodaban. Tuve el honor de conocerlo en aquel evento, y puedo decir que su inmensa maestría musical, sólo es superada por su humildad y sencillez. En aquel entonces le pregunté: “Maestro, ¿Cómo se siente para hoy? ¿Cómo están esas manos?” Bebió un trago, sonrió con sencillez y me respondió, “están viejas, pero todavía tocan”. Aquella noche no tuvo comparación.

Por eso, y en homenaje a él, hoy les coloco unos breves extractos de aquel concierto, su último concierto en vida.

viernes, 11 de abril de 2008

El actor no es el fin, es un medio... Y aun no lo sabe.

Como creador de este grupo, que espero se convierta en tribuna y pasatiempo para todos nosotros, me siento en la obligación de comenzar el foro de discusión, así que arranco en fa del siguiente modo.

He podido comprobar con el pasar del tiempo, que el actor cree fehacientemente, y con la convicción de un niño de diez años, que él es un fin. Que desde que el escritor pare la idea original de la novela, está destinada y preconcebida para él, como esa niña que nos gustaba en el colegio y uno decía “ella es novia mía, lo que pasa es que todavía no lo sabe”, así mismo piensa el actor, lo que pasa es que los escritores aun no lo sabemos.

En mi humilde opinión, pienso que el actor no es un fin, es sólo un medio. El verdadero fin, es el público, y qué lindo sería que el actor entendiera a plenitud eso, ¿o será un pensamiento muy utópico?

Desde mi silla, las cosas se ven distintas. Para mí, esta profesión es terapéutica, curativa. El escritor tiene la fantástica oportunidad de la catarsis, de poder vaciar, literalmente, sus penas y desengaños en personajes, que por ficticios, son esclavos de nuestros deseos. ¿Quién más, día a día, tiene la oportunidad de desahogarse de ese modo, sin hipotecar la casa en psiquiatras o amargarle la vida a su pareja?... Una vez más, ¿por qué el actor no puede hacer lo mismo? Vestirse con el personaje, usarlo con respeto y luego dejarlo para que otro, al igual que él, se sirva de sus propiedades terapéuticas. Sí, ya sé, estoy siendo utópico.

Esta es una profesión VIP, (Very Important Profession) porque el simple hecho de ver nuestros sueños convertidos realidad, a través de esos personajes, ya es ganancia. A través de ellos podemos corregir nuestros errores, decir lo que nuestra boca no pronuncia, reírnos de lo que avergüenza al tipo del espejo, llorar sin que nos juzguen o critiquen, vestirnos siempre bien, levantarnos peinados y maquillados, tener el don de la ubicuidad, ser extremadamente pobres y felices, o extremadamente ricos y amargados, sobrevivir a la muerte, curarnos de enfermedades incurables… ¡Podemos hacer lo que nos de la gana!, porque el papel lo aguanta todo, y desde que inventaron el editor de Microsoft Word, ese poder es más arrecho que la varita de Harry Potter. Y si a todo eso, le sumamos el detalle de que estamos entreteniendo y al público, qué digo ganancia, estamos obligados a seguir haciéndolo para agradecerles la venia que han tenido con nosotros al permitirnos entrar en sus hogares. ¿Por qué los actores no pueden pensar lo mismo?, ¿Por qué no pueden deberse a su público, que al final de cuentas son quienes los aplauden, y en algunos casos, hasta endiosan?. Aja, ya sé, “utópico”.

No quiero concluir este breve post sin aclarar que no todos los actores son así, hay quienes son peores, pero gracias a Dios, entre ambos rubros, suman pocos.
Entonces aquí les dejo, para que comenten si así lo quieren, escriban, debatan, opinen o se rían simplemente. Lo importante es que de ahora en adelante tengamos un espacio para hablar de lo que nos importa y amamos tanto, que es nuestra profesión.

Daniel González.

P.D.: Sí, ya sé… ya me lo dijeron… Utópico.